La creación de un curso

Plan de acción

Explora

Dedica un día a explorar en internet cursos similares al tuyo para que puedas saber cual es tu competencia.

Planea

Dedica un día a hacer un plan de trabajo. Define tu audiencia (target) y las metas de tu curso y crea un calendario de trabajo para ti.

Entorno

Define el alcance de tu curso y los temas y micro-temas que hay que cubrir

La primera experiencia

Crea una clase de referencia para que puedas obtener mejores ideas sobre tu trabajo.


Material de producción

Material de producción

Investiga, reune y compra las herramientas necesarias para grabar tu curso o hacer las presentaciones

Prueba de grabación

Prueba las diferentes configuraciones del equipo, has una prueba de grabación y exportación del video.

Retroalimentación

Sube la primera clase, imágenes, textos, videos y partituras y obten comentarios de retroalimentación de la clase y su presentación.

Calibración

Afina los detalles de la información que has recibido de tu retroalimentación.

Grabación

Dedica de tres a cinco días para la grabación de todo el material que has decidido que será incluído en tu curso.

Edición

La edición es la parte mas importante de la presentación por lo que dedica el tiempo suficiente, revisa los tiempos de cada escena, la dicción del locutor, etc.


Publicación

Publica el curso

Sube todas las clases, todo el material y has una revisión general

Revisar detalles

Envíanos un correo a contacto@zonasignaturas.com para que hagamos una revisión general de tu material para que cumpla con los estandares adecuados para su publicación.

Ajustes finales

Toma en consideración todos los comentarios hechos por el equipo de zonasignaturas sobre el material publicado

¡Listo!

Pon a disposición de tus alumnos el curso terminado


Promoción

Redes sociales

Promociona tu curso entre tus alumnos y en las redes sociales para que el éxito de tu producto genere los resultados deseados.

El primer paso en la creación de un gran curso es decidir exactamente qué vas a enseñar, a quién diriges el curso y qué intentan alcanzar esos estudiantes. No es simplemente elegir el tema del curso, más bien se trata de especificar las metas del curso y el estudiante objetivo para saber exactamente a quién quieres enseñar. Definir el estudiante objetivo y las metas del curso te ayuda a crear una base sólida para crear un curso con éxito.

¿A quién va dirigido tu curso?

Muchos instructores dicen: “Mi curso es para todo el mundo. Cualquiera puede apuntarse”. Pero si el curso es para “todos”, realmente significa que no se dirige a nadie en particular. Piénsalo: un curso para principiantes tendría que incluir una gran cantidad de material introductorio que simplemente no sería útil para personas con experiencia. Eso significa que habrá un montón de información en el curso que solo será útil para un número reducido de estudiantes. Si los estudiantes reciben información irrelevante, es probable que dejen valoraciones negativas. Un enfoque demasiado amplio también te dificultará la creación del curso, ya que no sabrás qué dejar fuera e intentarás incluirlo todo.

Delimítalo.

Los cursos dirigidos a una audiencia específica tienen una mayor tasa de inscripción y más valoraciones positivas. Si identificas un estudiante objetivo específico, cuando ese estudiante lea la descripción y el programa de tu curso, se verá reflejado y lo tendrá claro: “Sí, este es el curso adecuado para mí”.

Es más fácil delimitar todos los aspectos si decides primero a quién NO va dirigido el curso. Sería alguien interesado en ese tema, pero que lo necesita para un fin específico, en un determinado nivel y recibirlo con un estilo particular que no coincide con lo que vas a ofrecer.

Preocupaciones del estudiante.

¿Con qué preocupaciones, necesidades o deseos llega un estudiante a tu curso? Es importante pensar en esto, puesto que será el motivo principal de los estudiantes para apuntarse al curso.

Puede resultarte difícil ponerte en el lugar de un estudiante. Te sugerimos que hables con las personas que conozcas que puedan estar interesadas en el tema o que pueda resultarles útil aprender sobre él. Hazles algunas preguntas para saber qué tendrían en cuenta para apuntarse a tu curso. ¿Cuál es el mayor problema que les supone el tema y sobre qué les gustaría saber más?

Define tu estudiante objetivo.

¿Qué problemas se pueden solucionar con tu curso? Piensa en las preocupaciones y en las necesidades del día a día. ¿Qué proyectos o tareas quieren realizar los estudiantes tras completar el curso? Pregúntate: ¿Por qué debo crear mi curso?

Queremos que tengas éxito en nuestra plataforma. Merece la pena que dediques unos minutos a plantearte por qué debes crear el curso y, si no obtienes una respuesta clara, prueba a matizar el tema del curso un poco o a ir en una dirección ligeramente diferente o más específica para garantizar que el curso atrae a un grupo objetivo específico con un problema real.

Define las metas del curso

¿Qué quieren tus estudiantes?

La mejor manera de empezar a pensar en las metas del curso es imaginarte el estudiante objetivo que acabas de definir y el problema o la necesidad que tiene actualmente. Ahora piensa qué les gustaría a ellos obtener del curso. ¿Cómo vas a resolver los problemas y las preocupaciones que has definido? ¿Cuáles son sus aspiraciones? ¿Qué esperan conseguir los estudiantes en su vida personal o profesional? Tener una idea clara de qué quieren conseguir los estudiantes con el curso te ayudará a definir con claridad las metas del curso.

Apuntarse a tu curso probablemente solo sea una etapa más de su aventura de aprendizaje. Es importante que tengas en cuenta la situación general y veas dónde encaja el curso. Puede que el estudiante quiera conseguir un trabajo, puede que solo esté buscando una forma mejor de realizar un proyecto. Quizás se apunte al curso para complementar unas clases presenciales que tienen un ritmo demasiado rápido. Tener claro qué quieren conseguir los estudiantes te ayudará a encontrar tu espacio.

Cómo definir las metas del curso.

El siguiente paso es definir las metas de tu curso. Según cuáles sean las aspiraciones de los estudiantes, ¿cuáles de esas aspiraciones podrán alcanzar con ayuda de tu curso? Debes tener metas claras para que los estudiantes sepan qué conseguirán al final del curso.

Las metas de tu curso deben ser realistas y los estudiantes deben ser capaces de demostrarse a sí mismos que las han alcanzado. No digas cosas como: “los estudiantes encontrarán la inspiración” o “el estudiante podrá mejorar el mundo”. Las metas deben describir qué lograrán hacer los estudiantes que no sean capaces de hacer ahora.

Al describir las metas del curso, utiliza verbos específicos como desarrollar, escribir, crear, diferenciar, etc., y evita utilizar palabras como “comprender”, “saber” o “aprender”. Comienza las oraciones de esta manera: “Al final del curso, los alumnos serán capaces de… [verbo específico] + [habilidad práctica/teórica]”.

Consejo: No te compliques.

Crear un curso es una tarea difícil, especialmente la primera vez. Crea un curso corto como primer paso. Intenta crear un curso para principiantes o uno que se centre solo en una habilidad específica. Cuando crees el segundo curso tendrás más experiencia y serás más ambicioso para probar cosas nuevas, porque ya conocerás los conceptos básicos.

Define las metas del curso.

Antes de determinar la meta del curso, puede ser útil volver a repasar el estudiante objetivo que definiste. Piensa en qué quieren conseguir en el trabajo o en la vida. Cuando tengas claro qué quieren obtener los estudiantes con tu curso, te resultará más fácil definir lo que serán capaces de hacer al final. Utilice la siguiente hoja de ejercicios para completar esta actividad.

Según los objetivos del curso, planea cada sección y cada clase del curso, qué vas a cubrir y cómo. Por lo general, cada sección debe corresponder a una habilidad específica que vayas a enseñar. Cuando hagas el esquema, piensa en el formato que utilizarás en cada clase.

Crea una clase de introducción.

Asegúrate de que en la clase de introducción se articula el razonamiento con el que has diseñado el programa, resume las actividades de práctica que vas a tratar, aborda a quién va dirigido el curso y lo que se aprenderá en él.


Enséñales algo desde el primer momento.

Para ello, profundiza en el núcleo del contenido desde la primera sección del curso. ¡Cuanto antes, mejor! Se recomienda añadir un “aprendizaje rápido” en las tres primeras clases. Es algo que los estudiantes principiantes pueden hacer fácilmente y que les hace sentir que han progresado bastante pronto en algún tema.

Trata una habilidad por sección.

Da a los estudiantes la posibilidad de progresar después de unas pocas clases. Cada sección debe corresponder con uno de los objetivos del curso y dedicarse a una habilidad específica. Una sección debe contener solo 3-5 clases y centrarse en ayudar a los estudiantes a adquirir una nueva competencia.

Trata solo un concepto por clase.

No trates de abarcar demasiado en una sola clase. Que sea simple, cíñete a un concepto en concreto y trata 3-5 aspectos de ese concepto.

Asegúrate de que tus secciones se ajustan a los objetivos del curso.

Aunque cada sección debería ayudar a los estudiantes a adquirir una nueva competencia, todas las secciones en conjunto deberían contribuir a aportar las competencias que tu curso promete en los objetivos del curso.

Sé modular.

Cada sección debe dedicarse a una habilidad específica, de forma que una sección pueda ser consumida por sí sola si un estudiante quiere aprender nada más que esa habilidad. Los títulos de las secciones y clases deben ser claros para que los estudiantes comprendan qué habilidades van a adquirir.

Cubre el material necesario.

Asegúrate de que el curso no cubre demasiado o demasiado poco. Debes centrarte en asegurarte de que el material cubre todo lo necesario para alcanzar los objetivos del curso, pero no tanta información como para que resulte abrumador o distraiga de los objetivos.

Secuencia los contenidos.

Secuencia las secciones y las clases de modo que haya una ruta de aprendizaje continua y no haya lagunas.

Elige tu formato

Hay tres formatos de clases diferentes que puedes utilizar al crear el curso: vídeo, artículos y mezcla de vídeo y diapositivas. Cada formato puede ser útil en función del objetivo de tu clase.

Crea actividades prácticas.

Las actividades prácticas son muy importantes. Los estudiantes de Udemy están deseando aplicar lo que han aprendido. Las actividades de práctica les ayudan a hacerlo. Cuando planifiques el esquema del curso, piensa en diferentes proyectos, cuestionarios y ejercicios que puedas integrar en el curso para ayudar a los estudiantes a practicar y construir los conceptos que han aprendido.

¿Estás buscando una formación más avanzada para que alcanzar un nivel superior con tu curso? Aprende a añadir actividades prácticas a las distintas etapas del curso para implicar en serio a los estudiantes.

¿Por qué son importantes?

Todos sabemos lo que se siente durante las interminables clases teóricas que no ofrecen ningún tipo de oportunidad para adentrarse realmente en el trabajo práctico. Las actividades prácticas te ayudarán a conseguir que los estudiantes comprendan realmente el contenido. Estas actividades pueden ser de cualquier tipo mientras permitan a los estudiantes aplicar lo que han aprendido. Puede ser una pregunta de desarrollo, un ejercicio de codificación, un proyecto, una ficha o un examen. Si ayudas a los estudiantes a que apliquen el contenido que han aprendido al mundo real, conseguirás sea mucho más atractivo y valioso. Ayudar a los estudiantes a aplicar sus conocimientos al mundo real es la parte más importante de la enseñanza. Los estudiantes quieren aprender cosas que afecten a su vida cotidiana y ver los resultados. De hecho, la falta de actividades prácticas es la PRINCIPAL razón por la que los estudiantes dejan reseñas negativas en los comentarios del curso.

En qué consiste una buena práctica:

Cuando incluyas actividades prácticas en el curso, sigue el “círculo virtuoso” para involucrar a los estudiantes. Este círculo consta de cuatro pasos:

  • Crea la actividad
  • Presentar la actividad a los estudiantes
  • Pide a los estudiantes que completen la actividad
  • Muestra a los estudiantes cómo evaluar su trabajo

Presentación de las actividades prácticas Recursos:

Mostrar a los estudiantes cómo evaluar su trabajo Actividad:

Aplicar tus habilidades: crear actividades prácticas adecuadas

Hay diferentes tipos de cursos

Cursos basados en el pensamiento.

Los cursos basados en el pensamiento tienen tres objetivos principales. El primero consiste en ayudar a los estudiantes a comprender mejor el tema, el segundo es impulsar a los estudiantes a que se impliquen con los conceptos y las ideas, y el tercero se trata de satisfacer la curiosidad de los estudiantes. A un nivel superior, los cursos basados en el pensamiento deben despertar la inspiración y agudizar la comprensión de los estudiantes.

Preguntas de activación: Resumen.

Las actividades proporcionan tiempo a los estudiantes para procesar lo que han aprendido. Tus actividades deben percibirse como pausas naturales entre fases del programa, que brinden a los estudiantes tiempo para reflexionar, comprender y recordar mejor los temas que acabas de tratar.

Prácticas de cursos basados en el pensamiento.

Utiliza las preguntas de activación para involucrar a tus estudiantes. Se trata de preguntas que se suelen plantear al principio de un curso, sección o charla. Utilízalas para captar inmediatamente el interés de los estudiantes, presentarles los temas que se van a tratar y motivarlos con la idea de aprender más. Puedes utilizar estas preguntas como “ganchos” para que los estudiantes presten más atención a lo largo de cada clase o sección.

Evalúa tus preguntas de activación.

En la actividad anterior hemos trabajado en la creación de las preguntas de activación del curso. Antes de añadir las preguntas reales al programa, asegúrate de que estén realmente bien. Revisa las preguntas y asegúrate de que cumplen los siguientes criterios:

  • Se encuentran al comienzo de una sección o clase.
  • Sirven para que tus estudiantes hagan uso de cualquier conocimiento previo que tengan sobre el tema.
  • Hacen que los estudiantes se entusiasmen por aprender más.
  • Están relacionadas con el tema de la sección y la clase.

Asegúrate de contestar cada pregunta, en la misma clase o en la siguiente.

Cursos basados en soluciones.

Los cursos basados en soluciones son realmente útiles porque ofrecen soluciones relevantes a los problemas y enseñan las prácticas más adecuadas en un campo determinado. Los cursos basados en soluciones tienen dos objetivos principales. El primero es ayudar a los estudiantes a encontrar nuevas técnicas para resolver problemas inmediatos. El segundo es ayudar a los estudiantes a comprender las prácticas más adecuadas en el tema. En un nivel superior, los cursos basados en soluciones proporcionan a los estudiantes una ventaja en sus campos y renuevan su confianza en sus propias capacidades.

Prácticas en cursos basados en soluciones.

Las actividades deben ayudar a los estudiantes a resolver sus problemas. Los estudiantes están deseando aplicar inmediatamente sus estrategias recién aprendidas en la vida real, por lo que las actividades deben ser extremadamente relevantes. Los ejemplos que utilices en tus actividades deben provenir de situaciones prácticas a las que se puedan enfrentar los estudiantes.

Casos prácticos: descripción general.

Las actividades perfectas para los cursos basados en el pensamiento son los casos prácticos. Un caso práctico es un problema concreto que se plantea y que anima a los estudiantes a aplicar lo que han aprendido en una situación más realista. Los casos prácticos se centran menos en obtener la respuesta correcta y más en las “reflexiones” de los estudiantes sobre un problema.

Evalúa los casos prácticos

Asegúrate de que los casos prácticos sean todo lo significativos que puedan ser. Deben:

  • Ser relevantes y lo más parecidos posible a una situación de la vida real que le pueda surgir a un estudiante.
  • Incluir todos los antecedentes y detalles necesarios sobre la situación.
  • Centrarse en una habilidad específica, tratada en una sección anterior.

Ofrece a los estudiantes la oportunidad de evaluar CÓMO lo han hecho en su caso práctico. Para ello, incluye algún recurso o alguna clase que permita repasar las diferentes estrategias para la resolución del caso.
Revisa la siguiente lista de verificación de casos prácticos para evaluar todos los que crees. Una vez que estés satisfecho con los casos prácticos, añádelos al programa.

Cursos basados en competencias.

Los cursos basados en competencias son cursos completos y ayudan a los estudiantes a adquirir el dominio de las habilidades. Con un curso basado en competencias, podrás ayudar a los estudiantes a alcanzar nuevos niveles en su vida personal o profesional.

Prácticas en cursos basados en competencias.

El propósito principal de un curso basado en competencias es permitir a los estudiantes alcanzar nuevos niveles de rendimiento al ganar confianza en una amplia gama de habilidades y temas. Este estilo de curso está diseñado para aquellos estudiantes que buscan una transición profesional o superarse a sí mismos. En un nivel superior, los cursos basados en competencias proporcionan a los estudiantes la sensación de dominio de un tema.

Proyectos: descripción general.

Incluye actividades que ayuden a los estudiantes a practicar habilidades concretas. Conforme los estudiantes avancen por el curso, las actividades deben basarse en las anteriores. El estudiante debe trabajar lentamente para alcanzar un mayor nivel de maestría. Es muy común en estos cursos proporcionar a los estudiantes más apoyo durante las primeras actividades e ir disminuyendo gradualmente este apoyo a medida que se desarrollan sus habilidades. Al final, los estudiantes serán capaces de hacer lo que vinieron a aprender por sí mismos.

Una actividad muy popular en los cursos basados en competencias son los proyectos. Podemos definir un proyecto como una actividad que tiene como resultado un producto final contundente que el estudiante puede presentar. Un proyecto podría ser pintar un retrato, crear un sitio web o componer una cartera de aplicaciones móviles.

Hay dos formas de incluir un proyecto en un curso basado en competencias:

  • Dividir un proyecto grande en partes pequeñas. Ayudar a los estudiantes a crear cada parte poco a poco a lo largo de todo el curso. De esta manera, los estudiantes obtienen el máximo apoyo y saben exactamente qué hacer si se quedan atascados.
  • O bien, se puede incluir un proyecto al final del curso, en el que los estudiantes trabajen por sus propios medios, después de aprender todos los conceptos y habilidades relevantes. Es ideal para los estudiantes con más confianza, más avanzados y autodidactas. Aun así, debes incluir otras actividades prácticas durante el curso para mantener el interés de los estudiantes mientras trabajan en la realización de su proyecto.

Es importante que los estudiantes trabajen en cada parte del proyecto por sí mismos, así que asegúrate de que las instrucciones sean claras. Los proyectos muestran a los estudiantes que pueden lograr algo por sus propios medios. Son una herramienta realmente útil para motivarles durante todo el tema.

Cursos basados en competencias.

Los cursos basados en la experiencia consisten en guiar a los estudiantes paso a paso a través de un proceso. Con un curso basado en la experiencia podrás guiar a los estudiantes a través de un recorrido claro al mismo tiempo que los motivas para ampliar sus conocimientos.

Prácticas en cursos basados en la experiencia.

Los cursos basados en la experiencia animan a los estudiantes a seguirte paso a paso mientras exploras un tema o una habilidad específica. En un nivel superior, los cursos basados en la experiencia ofrecen a los estudiantes una guía clara para cumplir tareas independientes.

Guías de tutoriales: descripción general.

Los cursos basados en la experiencia son perfectos para principiantes que acaban de empezar, o para aquellos que estén practicando técnicas más complejas, como crear un sitio web o cocinar curry. Las actividades podría ocupar la mayor parte del curso. La mejor manera de enseñar a los estudiantes en los cursos basados en la experiencia es a través de las guías de tutoriales. Estos tutoriales se pueden crear a nivel de curso, sección o clase.

Ejemplos de guías tutoriales:

  • Una clase con una receta paso a paso para cocinar curry con pollo.
  • Una sección sobre una rutina de yoga de varios pasos.
  • Un curso sobre la creación de un sitio web.

Las guías de tutoriales permiten a los estudiantes seguir de cerca los pasos de un instructor experto, ofreciéndoles un camino para lograr su objetivo.

¿Sabes lo que significa alta calidad? Descubre qué es la buena y la mala calidad de un audio/vídeo y aprende a identificar problemas concretos en tu trabajo para que puedas diagnosticar y mejorar la calidad del curso.

¿Porqué la producción de audio y video es un tema tan importante?

Es fundamental para el aprendizaje de los estudiantes. El temor más común entre los estudiantes es que la calidad de audio/vídeo sea deficiente o varíe. El 25 % de las quejas de los estudiantes están relacionadas con problemas de nitidez de audio/vídeo. Hemos observado este problema en todos los cursos, no solo en los menos populares. Puesto que el audio y el vídeo son los aspectos más difíciles de corregir en fases posteriores, te recomendamos que dediques el tiempo necesario a ajustarlos correctamente al principio del proceso de creación del curso.

Tu vídeo no tiene por qué producirse en un estudio profesional, pero los estudiantes deben poder:

  • Verte con claridad.
  • Oírte con claridad.
  • Desplazarse por el curso sin distracciones.

¿En qué consiste una buena calidad de audio?

Existen varios tipos de problemas de audio que se pueden experimentar:

  • Mal entorno de grabación
  • Problemas técnicos
  • Errores del usuario

Entorno

Eco: El problema de audio más común que tienen nuestros instructores es el eco. El eco hace que el audio se oiga muy lejos, como si estuvieras grabando en un espacio muy amplio.

Uno de los métodos más comunes que utilizan los instructores para evitar el audio de mala calidad es realizar la grabación en una habitación vacía, sin alfombras ni nada en las paredes. Aísla la sala de grabación para ayudar a absorber parte de ese sonido. Por ejemplo, coloca paneles de insonorización acústica en la sala de grabación, además de mantas, cojines y sofás para evitar todo lo posible que se cuele eco en las grabaciones.

Ruido de fondo: Puede que no percibas el ruido de fondo mientras estás grabando, pero lo oigas de repente al escuchar la grabación más tarde. Puede tratarse del tráfico, el aire acondicionado, el sonido de un teléfono o gente hablando de fondo.

Pausa y escucha tus grabaciones a menudo para asegurarte de que no estás captando esos otros sonidos.

Problemas técnicos

Distorsión: Es posible que se oiga un sonido estático eléctrico en tu grabación. Normalmente, este problema se produce cuando la ganancia es demasiado alta, lo que provoca este sonido eléctrico que hace que el audio sea extremadamente molesto.

Siseo de fondo: También puedes percibir un siseo de fondo similar a la distorsión. Sonará como un ruido áspero en la pista de audio. Generalmente, se produce al tener un micrófono de mala calidad, como el que tienen incorporado la cámara o el equipo.

Altavoz izquierdo: Otro problema con el que te puedes encontrar es que el sonido solo salga del altavoz izquierdo. Esto ocurre cuando la configuración de salida de audio está en estéreo en lugar de mono.

Consejo de experto: Al iniciar el curso, prueba el equipo que tienes en casa antes de comprar nada. En cualquier caso, lo que tienes que evitar por todos los medios es grabar el audio directamente desde la cámara o el equipo, sin un micrófono externo.

Errores del usuario:

Volumen bajo: Si el volumen de la grabación es realmente bajo, puede que el micrófono esté demasiado lejos. Asegúrate de hablar alto y claro directamente al micrófono.

Sonido ahogado: También puedes tener el problema opuesto si hablas demasiado cerca del micrófono. Se recogerá demasiada información y el audio sonará amortiguado. Sugerimos colocarse aproximadamente a 15-30 cm (6-12 pulgadas) de distancia del micrófono.

Sonidos oclusivos: Otro problema común son los sonidos oclusivos en el audio. Este sonido oclusivo es especialmente común en las palabras con las letras “p” y “t”. Si tienes este problema, habrá picos anormales en el audio, que pueden ser una distracción para los estudiantes. Prueba a alejarte un poco del micrófono o beber agua antes de hablar (de hecho, esto te ayudará a hablar con mayor claridad). También puedes comprar un filtro de oclusivos, que es la forma ideal de evitar este problema totalmente.

Consejo de experto: Para no tener que repetir la grabación, comprueba el audio desde el principio y con frecuencia. De esta manera, podrás asegurarte de tener una buena calidad de audio a lo largo de todo el curso.

¿En qué consiste una buena calidad de video?

Hay dos cosas que debes tener en cuenta para grabar un buen vídeo:

  • Asegúrate de tener los ajustes de grabación y exportación correctos.
  • Instala tu estudio doméstico correctamente.

Configuración de la grabación y exportación

Resolución de vídeo: La resolución de vídeo se expresa generalmente como ancho × alto, con un valor en píxeles. Hay dos tipos de resolución de vídeo:

  • Definición estándar
  • Alta definición (HD)

Te recomendamos (HD) a 720 o superior

Relación de aspecto:

  • Asegúrate de que el vídeo ocupe todo el espacio del reproductor de vídeo.
  • La relación de aspecto viene determinada por la configuración de exportación de la cámara.

Configuración del estudio de grabación

Iluminación:

  • El sujeto principal del vídeo debe verse con claridad y estar bien iluminado (es mejor que haya demasiada luz a que no haya suficiente).
  • Evita que se proyecten sombras sobre la cara o el fondo.

Colocación y movimiento de la cámara:

  • El sujeto debe estar en el centro del plano o en los laterales según la regla de los tercios.
  • No te coloques demasiado lejos ni demasiado cerca de la cámara.
  • No coloques la cámara demasiado alta o demasiado baja respecto a tu cara. Imagínate que estás teniendo una conversación cara a cara con tus estudiantes.
  • Asegúrate de que la cámara esté estable. Utiliza un trípode o coloca la cámara en una superficie firme. No pretendas sujetar la cámara tú mismo.

Fondo:

  • No debe haber nada que desvíe la atención de lo que estás enseñando.
  • Limpia y ordena si es necesario para que el fondo tenga un aspecto profesional y adecuado.
  • Al grabar screencasts, asegúrate de que el escritorio esté despejado y de que no haya miles de pestañas abiertas de contenido no relacionado con el curso. Cierra todas las pestañas que no necesites.
  • Tanto si estás grabando un screencast como si deseas agregar puntos importantes a un vídeo en primer plano, asegúrate de que todo el texto del curso sea legible. Recuerda que el 30 % de los estudiantes visualizan los cursos de Udemy en sus dispositivos móviles. Asegúrate de que todo el texto sea fácil de leer: piensa en el tamaño, la fuente y el color de las palabras.